ASML rompe récords gracias a la IA mientras sus clientes ya piden máquinas para 2030

ASML, la empresa neerlandesa que fabrica las máquinas de litografía indispensables para producir los chips más avanzados, reportó ventas récord de 11,700 millones de euros en el tercer trimestre de 2026. Su utilidad neta llegó a 5,000 millones de euros, con un margen bruto de 57.5%, por encima de lo que la propia compañía había previsto. El resultado confirma que la fiebre de la inteligencia artificial ya se traduce en pedidos de equipo que llegan hasta el final de la década.

Un trimestre de récord
La compañía vendió 113 sistemas de litografía nuevos entre julio y septiembre, frente a 86 en el trimestre anterior, además de ocho equipos usados. Sus ingresos por servicios y mejoras a las máquinas ya instaladas sumaron 3,300 millones de euros, también arriba de su guía. La utilidad por acción fue de 12.95 euros, contra 7.59 euros tres meses antes.
Para el cierre del año, ASML espera ventas de entre 14,200 y 15,200 millones de euros en el cuarto trimestre, con un margen cercano a 57%. Así, prevé terminar 2026 con ingresos de entre 44,000 y 45,000 millones de euros. De acuerdo con Investing.com, la utilidad por acción superó con holgura el consenso de los analistas.
Demanda que rebasa la capacidad
El director ejecutivo, Christophe Fouquet, atribuyó el alza en los pronósticos de sus clientes principalmente a la inversión en inteligencia artificial. La empresa advirtió que la capacidad que planea para 2027 y 2028 no alcanzará para cubrir toda la demanda, pese a un aumento previsto de 30% en la producción de sus principales líneas de equipos.
Por eso, ASML estudia ampliar su capacidad para 2028 más allá de lo anunciado. Algunos clientes ya quieren colocar pedidos para 2029 y 2030, algo poco común en una industria marcada por ciclos. En su llamada con analistas, la empresa dijo que espera enviar unos 65 sistemas EUV este año, más de 50% por encima de 2025.
Lo que significa para las empresas
ASML es el único fabricante de máquinas de litografía ultravioleta extrema, sin las cuales no se pueden producir los chips más avanzados para IA, teléfonos y centros de datos. Cuando su cartera de pedidos se llena con años de anticipación, la señal es clara: los fabricantes de procesadores y memoria apuestan a que la demanda de cómputo seguirá creciendo.
Para las empresas mexicanas y latinoamericanas, el mensaje es doble. La oferta de chips seguirá apretada, lo que puede mantener altos los precios de servidores, memoria y equipo de cómputo, así que conviene planear compras con tiempo. Al mismo tiempo, la expansión de la cadena de semiconductores abre oportunidades para proveedores de manufactura, logística y talento técnico en la región.





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