TSMC rompe su récord trimestral mientras la IA mantiene encendidas sus fábricas

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, reportó ingresos récord de 1.49 billones de dólares taiwaneses en el tercer trimestre de 2026, unos 46,700 millones de dólares. La cifra creció 50% frente al mismo periodo del año pasado y superó tanto la estimación de los analistas como el techo que la propia empresa había previsto. El resultado confirma que la demanda de chips para inteligencia artificial no da señales de enfriarse.

Un trimestre por encima de lo previsto
Solo en septiembre, TSMC facturó 511,860 millones de dólares taiwaneses, 54.6% más que un año antes y apenas 0.6% menos que en agosto. Fue su segundo mejor mes de la historia y el segundo consecutivo por encima de los 500,000 millones. En los primeros nueve meses del año acumula cerca de 3.9 billones, un avance de 41.1%.
La compañía había guiado ingresos trimestrales de entre 44,600 y 45,800 millones de dólares, y terminó casi 900 millones por encima del límite superior. Los analistas consultados por LSEG esperaban 1.46 billones de dólares taiwaneses y anticipan que la utilidad neta crezca alrededor de 64%. El detalle completo llegará el 15 de octubre, cuando la empresa presente su reporte trimestral.
La IA sostiene la maquinaria
TSMC fabrica los procesadores más avanzados de Nvidia, AMD y Apple, y sus clientes de Norteamérica concentraron más de tres cuartas partes de sus ventas en la primera mitad del año. El impulso viene sobre todo de los aceleradores para centros de datos de IA, aunque también ayudó la acumulación de inventario previa al lanzamiento de nuevos teléfonos.
Para el cierre del año, los analistas apuntan a la demanda por la plataforma Vera Rubin de Nvidia y al arranque del proceso de 2 nanómetros. Aunque crecen las dudas sobre si el gasto en infraestructura de IA es financieramente sostenible, lo que ocurre en las fábricas taiwanesas muestra que los chips de punta siguen siendo un recurso escaso.
Qué significa para las empresas
Con una demanda tan concentrada en pocos clientes gigantes, la capacidad de producción avanzada sigue siendo un cuello de botella. Medios taiwaneses reportan que TSMC evalúa subir entre 3% y 6% el precio de sus obleas en 2027, un costo que tarde o temprano se reflejará en servidores, servicios de nube y dispositivos.
Para las empresas mexicanas y latinoamericanas que planean proyectos de IA, el mensaje es práctico: el cómputo no se abaratará pronto. Conviene presupuestar con márgenes holgados, negociar contratos de nube a mediano plazo y privilegiar modelos eficientes que hagan más con menos procesadores. La eficiencia será una ventaja competitiva tan valiosa como el acceso a la tecnología.





Comentarios