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¡Evita el cierre de tu empresa! Conoce las 5 principales causas del fracaso empresarial
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Los empresarios, ya sea nuevos emprendedores o incluso aquellos con algún tiempo en la competencia, siempre están con el temor al fallo, las estadísticas revelan los riesgos con los que corren los inversionistas, nueve de cada 10 empresas llegan a cerrar antes de cumplir su quinto año de vida, y el riesgo incluso crece conforme pasa el tiempo.

 

¿Cuáles son estas causas de esos graves índices de mortandad empresarial?, en un artículo del consultor de empresas Jorge Ignacio Mata, en el blog emprenderalia.com, te enumera las cinco causas más relevantes que te pueden llevar al fracaso, y las cuales debes evitar para lograr el éxito. Aquí te las describimos:

 

1) No tener planes a largo plazo.

 

Pese a ser un punto muy importante, la realidad es que esta es la causa de mayor fracaso entre las organizaciones. Abres las puertas de tu empresa y te centras en el “aquí y ahora”, llegar a cierre de mes, cobrar facturas, pagar gastos, sin pensar en el futuro, craso error.

 

En el momento en que te das cuentas y sigue avanzando el periodo de vida de tu negocio, tal vez ya sea muy tarde, el mercado ha cambiado, así como los intereses de tus clientes, surgió nueva competencia lista con las herramientas para hacerte frente y arrebatarte lo ganado.

 

Debes tener un planteamiento ya hecho, no sólo con el enfoque de corto plazo, con la convicción de mantener constante una cultura de la innovación, y tener la convicción de aplicarla, si de repente deseas renovarte y contratas una consultora, y quedan sólo en el papel las sugerencias, sólo estás dando más paladas a la tumba, recuerda que eres el responsable de las actuaciones y resultados de las empresas.

 

2) Ser conservador e ineficaz en el presupuesto del marketing

 

¿El departamento de marketing se queja de la falta de dinero?, tal vez no sean sólo los pasillos de tu negocio donde escuches esos reclamos, algunas empresas no están muy implicadas en la filosofía del venderse a sí mismas, vender su imagen lo ven sólo como un gasto y no una inversión, y desafortunadamente no como un posicionamiento de marca y de los productos y servicios. 

 

Sin embargo, también los encargados de la mercadotecnia no son capaces a veces de entender las reglas indispensables de las inversiones y las finanzas, y terminan tomando decisiones que resultan ineficaces para los objetivos planteados y no se genere una retribución. 

 

Lo necesario es alcanzar un equilibrio asignando los recursos apropiados para alcanzar las metas y a la vez medir se tenga en contrapartida una rentabilidad adecuada para seguir manteniendo esa inversión.

 

Al final del día, si quieres vender, debes saber vender tu marca también.

 

3) Mala gestión financiera de los beneficios

 

La mayor parte de las estructuras de los negocios dependen bastante de la financiación externa, sin embargo, la financiación propia debería tener una participación de no menos del 40 por ciento. Hacer lo contrario es llevar a la especulación el futuro de la empresa y no a una inversión seria con miras de largo plazo.

 

El riesgo latente está en que termine ahogándose la empresa, en especial si el propietario no le da un buen manejo a esa financiación, y levantará la lápida en los primeros años de vida.

 

Algunos aconsejan reinvertir los beneficios durante al menos los primeros cinco años con la meta de capitalizar de manera suficiente el negocio. Aunque lo más recomendable es invertir en los negocios con un margen de 10 años antes de empezar a retribuir a los propietarios si se quieren tener las máximas probabilidades de éxito.

 

4) Falta de estrategia en recursos humanos y gestión de talento

 

Muchas organizaciones no son capaces de hacerse de los mejores profesionales para sus distintas áreas, y ello derivado de directrices y políticas de selección de personal propias de la primera mitad del siglo pasado.

 

Se debe considerar a los colaboradores como el capital más valioso, es lo que se llama hoy día “el cliente interno”, y si lo elegiste correctamente y lo tienes satisfecho, te redituará en grandes beneficios, quien no lo ve así está en serios problemas.

 

Muchos procesos en el ámbito laboral además se realizan con excesiva rapidez e impulsados por criterios subjetivos, más que por procesos lógicos. 

 

Planear y mejorar de manera continua aspectos como planes de retribución, ascensos u otras recompensas que hagan a los trabajadores sentirse más cómodos dentro de la organización puede ayudar a mejorar tus resultados.

 

Recuerda que tu objetivo como empresario está por arriba del trabajo operativo o de campo, debes liderar para que otros alcancen con su labor y desempeño los objetivos de la organización.

 

5) Falta de inversión en innovación 

 

No dejes que tus productos o servicios se estanquen, carezcan de valor agregado y se asemejen por siempre a lo mismo que siempre has ofrecido a lo largo del tiempo. Lo único que lograrás es verte superado por soluciones propuestas por otras empresas más innovadoras. 

 

El otro problema grave es que lo que ofreces se parezca a “otro más del montón”. Observa cuántas empresas de tecnología hay y de computación. ¿Qué las hace diferentes?, ¿cómo decide la gente cuál comprar?, ¿qué distingue a un equipo de Apple o a un teléfono con Android? Los empresarios metidos en este mundo saben que deben diferenciarse y mantenerse en constante cambio y evolución para poder sobrevivir. 

 

Tal vez lo que ofrecías cuando recién lanzaste tu negocio fue efectivo, pero por cuánto tiempo durará hasta que llegue algo diferente a empujarte a un lado o surjan otros a imitarte y el mercado esté lleno de artículos similares, sin que los clientes puedan ya distinguirte.

 

No tengas miedo de ser diferente, aquellas empresas que buscan serlo por iniciativa propia se convierten en referentes de su sector, por ello la innovación es muy necesaria.

 

Pueden parecer mucho estos cinco puntos, pero no necesariamente debes abordarlos en solitario. No se puede ser experto en todos y cada uno de los campos de la gestión empresarial, para eso tienes colaboradores, socios o puedes contratar consultoras.

 

Recuerda que reuniendo un buen equipo puedes conseguir evitar el fracaso.

 

 

Fuente: 

 

https://bit.ly/2pZ3t7e